Las personas podrían pensar que las finanzas es un manejo único de cuentas tanto para las empresas e individuos; sin embargo, las finanzas empresariales y personales tienen objetivos diferentes. Las finanzas empresariales tienen como objetivo acumular dinero para incrementar rentabilidad, mientras que, las finanzas personales buscan maximizar el bienestar individual o familiar.
Las finanzas personales requieren liderazgo, una gerencia exitosa y el manejo de información financiera más amplia para poder lograr incrementar la riqueza personal. Este último término es subjetivo, debido a que los individuos calificaran su riqueza personal de acuerdo a sus objetivos planteados, por ejemplo, el logro de cancelar sus deudas o viajar constantemente, etc.
Es importante aprender sobre finanzas personales porque de forma constante una persona está involucrada con cierta administración de ingresos y gastos. Por ejemplo, una persona puede comprender gastos fijos o variables, los cuales se definen como gastos que tienen un monto fijo incurrido en el mes (i.e. alquiler, prestamos) y gastos que varía mensualmente (i.e. alimentación, servicios), respectivamente. Sin embargo, se podrían clasificar como gastos según necesidades y deseos, y son estos últimos donde se requiere un manejo de dinero adecuado porque es el aspecto más complicado de identificar si no se tiene metas u objetivos financieros.
El buen manejo de las finanzas personales ayuda a identificar ciertos paradigmas errados, por ejemplo:
- Paradigma del progreso: Entre más bienes mayor progreso económico; sin embargo, muchas veces no se toma en cuenta si los bienes generarán un valor económico en un futuro.
- Paradigma financiero: Mientras mayores activos posee una persona, mayores ingresos se generan.
- Paradigma de ingreso bajo: Pensar que el problema de su situación financiera es por no contar con un ingreso suficiente; sin embargo, el problema es la administración de este.
- Paradigma de la buena suerte: Pensar que debemos de esperar algo de suerte para poder estar bien financieramente. Sin embargo, se debe tomar en cuenta que existe un porcentaje de probabilidad de acierto y desacierto, el cual obliga a las personas a analizar y ejecutar medidas para el buen manejo de sus finanzas.
El objetivo de las finanzas personales no es buscar un alto nivel de vida de las personas, es decir, ropa, carro, joyas que aumentan el nivel de satisfacción, pero con un nivel alto de riesgo. El objetivo principal es la sostenibilidad bajo la planeación financiera.
La mala administración de las finanzas personales genera que las personas no se sostengan cuando exista un shock negativo en sus finanzas, por ejemplo: desempleo, enfermedad o accidentes. ¿Por qué? Esto debido a que, las personas cuando no gestionan adecuadamente sus finanzas, no se permiten ahorrar para actuar frente a estas situaciones.
Según un artículo realizado en marzo de este año cita lo siguiente, “El 46% de la población peruana cuenta con un nivel medio de educación financiera y un 13% tiene un nivel adecuado; pero aún hay un 41% que carece de capacidades financieras, según revela la tercera Encuesta Nacional de Capacidades Financieras, desarrollada por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP del Perú (SBS) y la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina, presentada en la Semana Mundial del Ahorro 2023.”
”Reflexión: Es importante enfocarnos en este 41%, debido a que probablemente las personas que se encuentren en este porcentaje presenten problemas financieros ahora o en un futuro. Cabe señalar que, el conocimiento de finanzas personales considerándose como educación es la variable más relevante y que genera mayor impacto en una buena gerencia financiera a nivel individual.
Asimismo, si no se tiene un adecuado manejo de finanzas personales, no podríamos mejorar este indicador: “solo dos de cada cinco peruanos (42%) ahorraron en los últimos 12 meses en el año 2022”
Por tanto, con todo lo mencionado anteriormente, la buena gestión de finanzas personales se logra con una planificación estratégica personal.
