La adquisición de deudas suele ser un tema complicado para muchas personas, debido al temor de caer en default algún día y no poder cumplir con sus obligaciones financieras. Esto se presenta por no analizar su situación financiera, por ejemplo, a través del presupuesto que se maneja mensualmente.
Para el buen manejo de las deudas se debe tomar en cuenta que el mercado financiero presenta diferentes tasas y plazos para sus clientes, por consiguiente, el usuario tiene la responsabilidad y el deber de ver que opción es la que más se ajusta a sus necesidades y, principalmente, al nivel de ingresos y egresos que tiene.
Para el caso de las deudas también es importante ver la flexibilidad de la empresa que te presta, es decir si ocurren imprevistos de no pagar a la fecha de vencimiento es importante preguntar si podrían refinanciarse esas deudas. Esto es lo que caracteriza CrediValor, permite que los usuarios que tienen interrupciones en su cadena de pagos encontrar un punto medio con la empresa, es decir una cuota que va de acuerdo a sus necesidades personales y a las necesidades de liquidez de la empresa.
Por tanto, hay que tomar en cuenta lo siguiente, esto fue leído en un artículo titulado “¿Cómo afrontar las deudas sin morir en el intento?” Este título es bien impactante para cualquier persona porque refleja la realidad que muchas personas presentan sobre el descontrol o mal manejo de las deudas.
Entonces, lo que se debería considerar para esa buena gestión de obligaciones financieras es:
Hacer frente a las deudas
Es decir que no se debería posponer las obligaciones financieras posteriores a su fecha de vencimiento porque genera problemas a tus finanzas personales a través del aumento de gastos por los intereses moratorios que se deben cumplir por estar atrasado. Además, estos problemas se generan también en la empresa donde se solicitó el préstamo porque se contaba con ese ingreso para cubrir parte de los gastos.
No aumentar tus deudas
Muchas veces no se tiene un techo que nos indique el monto máximo de deuda. Esto lo toma en cuenta hasta los gobiernos para no caer en default, por consiguiente, no debe ser ajeno a nivel personal este tema.
Busca negociar tus deudas
Esto se trató al principio de este tema, busca siempre la posibilidad de refinanciar tus obligaciones financieras con la empresa.
No te endeudes en otra moneda que no es de acuerdo a tus ingresos. Este punto es muy importante porque si los ingresos que percibes son en soles, jamás debes optar por una deuda en dólares, debido a la fluctuación o volatilidad del tipo de cambio. Si hay la posibilidad de cambiarla a soles, opta por ello. El contar con deuda en dólares genera que constantemente revises tus gastos necesarios y no necesarios para lograr cumplir con tus obligaciones financieras.
Buen control del presupuesto
Se ha intentado explicar nociones básicas de cómo construir y gestionar un buen presupuesto, eso generará que puedes lograr ver si cuentas con la suficiente liquidez para adquirir deuda y evitar caer en la trampa de las deudas.
El siguiente consejo es para el caso de parejas: Analizar la situación de apalancamiento de cada uno para ver si pueden apoyarse al manejo de las deudas. Recuerden que se forma un equipo y, por consiguiente, debería de existir una mejor gestión. Por ejemplo: Se podrían desarrollar un plan de cuánto le toca pagar a cada uno o a quién le corresponde manejar algunos gastos específicos. Cabe señalar que, en un hogar también puede formarse un equipo consolidado para poder organizar de mejor forma sus finanzas.
Preparado para contingencias
Es la importancia del ahorro, ese excedente o ese colchón genera que al momento de la interrupción de los ingresos logre cubrir parte de las obligaciones financieros. Uso de seguros para estos casos es muy importante, y ese punto se tocará un poco más adelante.
Es importante recordar que, y es citado mediante esta frase de un artículo:
“El crédito ya es parte del mundo en el que vivimos y cada vez se pagan menos cosas al contado. El crédito nos habilita a todos a cumplir nuestros proyectos, pero hay que aprender a distinguir entre un crédito bueno y un crédito malo”
Reflexión: La reflexión de esta frase es que primero se debe diagnosticar las condiciones financieras o económicas en la que uno se encuentra, posteriormente, evaluar el crédito que pensamos adquirir (plazo, cuota e interés) porque de esa forma es que vamos a distinguir si se está optando por la decisión correcta o no.
